
sábado, 21 de febrero de 2009
IMPORTANCIA DE LA ALIMENTACION

desarrollo del cerebro

La conexión a través de sustancias químicas, ocurre en todo el cerebro. Desde la más simple de las actividades de este órgano –como mover un dedo – hasta las funciones más complicadas de la mente –como memoria, concentración mental, capacidad de análisis, abstracción, aprendizaje e integración del pensamiento – dependen de la capacidad que tenemos de producir estas sustancias también llamadas neurotransmisores o transmisores del impulso neuronal.LA IMPORTANCIA DEL DESAYUNO
Una vez establecido el desarrollo cerebral, nuestra capacidad de atención de concentración y de estar alerta, dependen prioritariamente de la existencia de un aporte continuo de azúcar (glucosa) al cerebro. Esta necesidad se debe a que éste no tiene ningún sistema para almacenar combustible así que continuamente debe tomar pequeñas cantidades de glucosa de la sangre para poder seguir funcionando.
Durante el sueño nocturno, el azúcar sanguíneo se mantiene estable gracias a la producción hepática de la glucosa. Pero, al despertar, entran en funcionamiento otros sistemas hormonales y los niveles de glucosa sanguínea dependen de lo que comamos.

Una momentánea caída de los niveles de azúcar sanguíneo, ocasiona un reto al funcionamiento cerebral y desencadena una serie de reacciones de supervivencia a la vez, que afectan enormemente el aprendizaje. De los alimentos que incluimos al despertar dependen el rendimiento escolar, la capacidad de concentración y de estar alerta, de analizar la información y de evocar los conocimientos aprendidos. Muy poco se le puede exigir a un estudiante si no le garantizamos una nutrición que sostenga niveles intelectuales óptimos.
¿premio o castigo?

Para que tengamos mejor salud física es necesario que comamos menos y que nuestra comida sea rica en hidratos de carbono, contenga un tercio de grasas y el resto que sea cubierto por proteínas. Y que paralelamente a eso, practiquemos alguna actividad física diaria.
"Los errores en la alimentación"
La comida no es un premio, no es un castigo, y tampoco debe ser un desahogo a las tensiones de una persona. La comida debe tener su lugar, su hora, y su control. Los grandes responsables por el sobrepeso de un niño son sus padres, aquellos que determinan lo que se consume en la casa. Normalmente, sea por los errores, obsesiones, o por el desconocimiento y ignorancia de sus padres, los niños consumen más cantidad de alimentos de la que necesitan, y su alimentación es muy rica en grasas, azúcares, presentes en grandes cantidades de carne, en alimentos precocinados, y en los dulces y bollos. Son niños que no consumen verduras, legumbres, frutas, ni pescado. A eso también se suma a que muchos niños ignoran y acaben saliendo de casa sin desayunar. En la última investigación acerca del sobrepeso en la infancia, entre otras cosas, se constató de que el 8% de los niños españoles acuden a la escuela sin haber desayunado. El desayuno es una de las comidas más importantes del día, y está directamente implicada en la regulación del peso.
Además de los errores mencionados, muchos padres "pecan" por:
- Obligar a que el niño coma más de los que puede:
- Premiar un buen comportamiento con golosinas y otros alimentos calóricos.
- Castigar al niño sin comida por si presenta alguna conducta desfavorable.
- Festejar cualquier acontecimiento importante de la vida del niño
Ofreciéndole una "comida basura".
- Permitir el consumo diario de chuches, bollos, bebidas gaseosas y azucaradas.
- Ofrecer, con frecuencia, platos precocinados por la falta de tiempo.
Problemas de una alimentación
La alimentación es algo básico para la supervivencia de cualquier ser vivo, va más allá de una comida entre amigos, ir a restaurantes o una cena de negocios.Bulimia: La bulimia es una enfermedad que se define por comilonas o episodios recurrentes de ingestión excesiva de alimento, acompañados de una sensación de pérdida de control. Luego, la persona utiliza diversos métodos, tales como vomitar o consumir laxantes en exceso, para prevenir el aumento de peso.
Muchas personas con bulimia, aunque no todas, también puede sufrir de anorexia nerviosa, otro trastorno de la alimentación.
Anorexia: Es un trastorno alimentario en el cual una persona presenta una aversión al alimento que ocasiona inanición y una incapacidad para permanecer en un peso corporal mínimo, considerado normal para su edad y estatura.
Las personas con este trastorno pueden tener un miedo intenso a aumentar de peso, i ncluso cuando están con peso insuficiente. El hecho de no consumir suficiente alimento o hacer demasiado ejercicio ocasiona pérdida de peso severa.
Obesidad: Es un término que se utiliza para describir el peso corporal que es mucho mayor de lo que se considera saludable. Si una persona es obesa, tiene una cantidad mucho más alta de grasa corporal que masa muscular magra.
la carne es debil
Los hábitos alimentarios dejan mucho que desear. No se dispone de tiempo suficiente, se come en exceso fuera de casa y, sobre todo, falta voluntad para seguir una dieta saludable.

Las buenas intenciones, como las palabras, se las acostumbra a llevar el viento. Y es que ya se sabe que la carne es débil y la voluntad quebradiza, especialmente cuando se trata de privarnos de manjares. De nada sirve que la renuncia tenga como objetivo proteger nuestra salud.
Así lo constata una encuesta realizada por encargo de la Techniker Krankenkasse alemana (Seguro Médico para Técnicos). Según el estudio, los hábitos alimentarios de los alemanes son cada vez menos saludables. Los motivos que se apuntan son diversos: escasea el tiempo de que se dispone para las comidas, cada vez se tiende más a comer fuera de casa y, sobre todo, falta voluntad.
MALOS HÁBITOS
aquellas personas con ingresos más bajos.La realidad, sin embargo, es otra bien distinta. Cada vez resulta más difícil escapar del marco de una sociedad globalizada que nos impone una cultura del "fast food" (comida rápida) contraria a las normas básicas de una alimentación sana. Así, la fractura entre el deseo de una alimentación saludable y los hábitos reales es cada vez mayor. La falta de una conciencia real sobre los problemas derivados de una mala alimentación animan a los consumidores a olvidar con rapidez sus buenas intenciones.
La realidad, sin embargo, es otra bien distinta. Cada vez resulta más difícil escapar del marco de una sociedad globalizada que nos impone una cultura del "fast food" (comida rápida) contraria a las normas básicas de una alimentación sana. Así, la fractura entre el deseo de una alimentación saludable y los hábitos reales es cada vez mayor. La falta de una conciencia real sobre los problemas derivados de una mala alimentación animan a los consumidores a olvidar con rapidez sus buenas intenciones.




